La columna vertebral de Proyecto Sur.

Alcira Argumedo publicó en diversos medios una nota de opinión titulada “problemas de columna”. Su lectura es interesante porque ahí esta compendiada la visión de Proyecto Sur sobre qué es el kirchnerismo y donde intenta explicar la posición del bloque en el Parlamento.
Para Alcira, el kirchnerismo se sustenta en: La mafia y la patota sindical, los barones del conurbano, los gobernadores perversos y cooptados y los grupos de negocios. En definitiva, un universo de gente mala y detestable que conforman lo que Argumedo denomina “pilares del kirchnerismo” en un análisis que nada tiene que envidiarle a un forista avanzado de Perfil o La Nación.

Pero agrega . “No obstante, existen otros actores: organismos de Derechos Humanos, movimientos sociales, grupos de periodistas e intelectuales, organizaciones juveniles y sectores políticos aliados de centroizquierda, que conforman una legítima faceta progresista” Es decir, la militancia y el pueblo que apoya al gobierno somos apenas ingenuos “actores” y “facetas” del kirchnerismo sin capacidad de disputar el poder. Falta que nos venga con lo de juventud engañada.

Más adelante elabora un sofisticado intento de justificación de la actuación parlamentaria de Proyecto Sur basada en medias verdades o completas mentiras “se acusa a Proyecto Sur de establecer acuerdos con otras expresiones de la derecha en el Parlamento: la paradoja es que Proyecto Sur nunca votó leyes propuestas por esa derecha”
Un argumento pueril, el problema no es que Proyecto Sur vote o no leyes propuestas por la derecha. El problema es que resulta absolutamente cierto que Proyecto Sur estableció y establece acuerdos con la derecha.

Y esto sucede:
Cuando formaron parte del grupo A en las sesiones preparatorias del año pasado para quitarle la mayoria al oficialismo de las comisiones parlamentarias y repartir las presidencias.
Durante el año parlamentario, cada vez que el núcleo duro del grupo A necesitó un dictamen, Proyecto Sur acompañó con estériles dictámenes de minoría para permitir que el proyecto de la derecha se trate en el recinto. Como ejemplos, se pueden citar dos casos: el dictamen de reforma del INDEC, que Alcira firmó con la derecha y el 82 % movil, que fue tratado en el recinto y apoyado por Proyecto Sur a pesar de no incluir la pata progre del aumento de las contribuciones patronales.
Tampoco Proyecto Sur, en acuerdo con el grupo A, participó de las reuniones y audiencias por Papel Prensa
Otro ejemplo fue el tratamiento del presupuesto, donde Lozano participó activamente en la estrategia de obstaculizar su aprobación al proponer en la sesión “ingenuamente” un cuarto intermedio después de haberse perdido la votación por la misma moción presentada por Sola un par de horas antes. Lozano es un experimentado legislador y sabía que la misma moción no puede votarse dos veces y en una escenita armada, a instancias del Grupo A reformuló la moción de cuarto intermedio y solicito la moción de vuelta a comisión.
El tema es que si Proyecto Sur hubiera querido forzar un cuarto intermedio para permitir el tratamiento del proyecto en otra oportunidad bajo el argumento de “necesitamos mas tiempo” y discutir modificaciones en el tratamiento en particular, hubiera bastado con quitar el quórum al momento de la votación en general. De esa forma hubiera caido la sesión y se hubiera pasado a cuarto intermedio reglamentariamente y sin votación. Por el contrario, la moción de Lozano determinó la muerte politica del proyecto tal como querían sus aliados del Grupo A.

En suma, Proyecto Sur acuerda con la derecha, aunque lo quiera disimular.

Por ultimo, Alcira habla sobre la noche de las denuncias falsas de soborno: lo que dice y cómo lo dice resume lo que es Proyecto Sur.
“Con referencia a la noche del escándalo, no podemos afirmar que hacia nosotros existiera un intento de soborno: a las 0.55 horas del jueves y antes de la votación final, cuando era evidente que Proyecto Sur podía definir para uno u otro lado, el secretario parlamentario del Interbloque Proyecto Sur, Mario Mazzitelli, recibió una llamada de José María -existe un José María en el Ministerio de Planificación- preguntando de parte del Ministro Julio De Vido “Qué piden ustedes para aprobar el presupuesto?” No podemos entonces hablar de eventuales sobornos, ya que en este caso la pregunta hubiera sido “Cuánto piden …”; por el contrario, la formulación “Qué piden…” solamente puede interpretarse como una sana intención de conocer nuestros deseos.”

Entonces….. ¿ cuales son los pilares de proyecto Sur ? El grupo A, el Grupo Clarin, el Ego de Pino, El tren para todos, el Ego de Lozano y también otros actores: el progresismo blanco y neoecologista de los grandes centros urbanos.

No les pedimos que sean buenos, sino que sean más inteligentes

La oposición pidió una sesiòn especial para el próximo 24 de noviembre y en el primer punto del temario solicita “emplazar a la Comisión de Presupuesto y Hacienda para el jueves 25”, a las 10, “a fin de dar tratamiento al Presupuesto Fiscal 2011”. El problema es que el art. 106 del reglamento de la Cámara de Diputados establece que las comisiones “sólo podrán dictaminar sobre los asuntos sometidos a su estudio hasta el 20 de noviembre de cada año” por lo cual no puede haber nuevo dictamen aunque excepcionalmente puede extenderse el plazo con el voto de los dos tercios de la Cámara.

Es decir será necesario el voto del oficialismo. En condiciones normales, esto implica un acuerdo entre los bloques, algo sumamente difícil después de las denuncias falsas y agresiones.

Asì que la oposición, con la vuelta a comisiòn que lograron, pueden juntarse a tomar el te en el anexo de la Cámara con la llorona.

Y ahora el radicalismo, después de haberse discutido el presupuesto durante dos meses en Comisiòn, doce horas en el recinto, haber impedido la sanciòn y negar el quórum, nos dicen que si convocamos a sesiones extraordinarias o de prorroga, nos dan quórum para tratarlo. Algo que se darìa en las mismas condiciones que las sesiones que obstruyeron por no poderse emitir nuevos dictámenes.

Como dijo el chivo, “nos están tomando el pelo”.

Y como dijo Cristina, “no les pedimos que sean buenos, sino que sean más inteligentes” Y de paso que le peguen una leída al reglamento.

Lo cortés no quita lo valiente

Esta última semana vimos cómo una parte de la oposición presionò, inventó denuncias de sobornos, manipuló al parlamento y llegò a agredir fisicamente a un diputado oficialista. A pesar de la complicidad de los grupos de medios hegemònicos todo fue tan burdo y grosero, que muy pocos ya creen en ellos. Se escucha en la calle y se ve en las encuestas. Ya dan pena y risa.
Pero…. Con todo, esta semana obtuvieron las victorias polìticas que no habìan tenido en un año: Impidieron que se vote el presupuesto, hicieron fracasar la sesión especial para su tratamiento y y lograron ocultar a los golpes el rechazo de la Comisiòn a las denuncias sin fundamento, evitando tambièn la firma de la Comisión para su archivo.
Obtuvieron victoras, si ¿ pero a que costo ? lo pagaron con un descrédito mayor no solo de quienes apoyamos al gobierno sino también de sus posibles votantes.
La pregunta es entonces ¿Les importa? 

No.

Y ese es el peligro y por eso es un tema delicado. Cuando a la oposición deja de importarle el apoyo popular y se muestran y sienten impotentes son capaces de cualquier cosa.
Y yo no creo que lo que pasó no puede volver a pasar, no creo en el progreso inmanente de la historia. 
De hecho, ellos y sus odios lo demuestran.
Y cristina lo vio y nos lo dijo. Ayer, en Florencio Varela
“Que nos dejen, con mucho respeto y con mucha humildad porque hay que respetar a todos, aún a los que no nos respetan también hay que respetarlos. ¿Saben por qué? Porque eso también es signo de grandeza moral y de comprensión democrática, aún a los que nos insultan o nos agravian o nos pegan. Creo que tenemos que respetar a todos.”

Hasta que nos cansen…

La oposición impide el tratamiento del presupuesto para obstruir el gobierno de Cristina y perjudicar al pueblo.

Con 118 Diputados presentes del oficialismo y aliados, 12 menos de los necesarios, el Presidente de la Cámara de Diputados declaró la falta de quórum que imposibilitó abrir el debate del presupuesto

Dijo Agustín Rossi: "La oposición muestra un gran grado de irresponsabilidad porque dejar a un país sin Presupuesto es de irresponsable. Esta oposición no va a poder gobernar nunca" al salir del recinto después del fracaso de la sesión.

Nunca en los años de democracia la oposición había actuado de esta manera. Cuando Alfonsín perdió la mayoría en el 87 y Menem en el 97, se produjeron dictámenes sobre el proyecto del Poder Ejecutivo aunque con disidencias parciales, totales y observaciones que fueron tratadas y votadas en el recinto,. También De la Rúa y Duhalde tuvieron sus leyes de presupuesto y nunca existió la pretensión de las minorias parlamentarias de sancionar un presupuesto de la oposición para que gobierne el oficialismo. Sencillamente porque es, fue y será algo ridículo.

La estrategia opositora es evidente y preocupante: privar a Cristina de las herramientas legales para la administración del gobierno o por lo menos obstaculizarla lo más posible, construir la idea de debilidad y necesidad de cogobierno (dios nos libre) y a través de las denuncias falsas de sobornos, intentar mellar el apoyo popular del gobierno. En suma, frente a la falta de ideas y proyectos de país la oposición sólo puede subirse a la patrulla delirante conducida por Carrió tras un mezquino programa destituyente.

Ahora, la oposición insistirá con la vuelta a Comisión del dictamen de presupuesto, algo estéril ya que el dictamen de mayoría está vigente y fracasada la sesión especial, tendrán que esperar que el presidente de la Comisión de Presupuesto cite a una nueva reunión, cosa que sinceramente no creo que haga, al menos hasta que la oposición no se calme un poco y reflexione, máxime ahora que pasaron a las manos.

En caso de que haya reunión de Comisión, como no hace falta un nuevo dictamen de mayoría, sólo tendría por objeto la unificación de los dictámenes de minoría de la UCR, el PRO, el GEN la Coalición Cívica, el Peronismo Federal, Proyecto Sur y la “centroizquierda” Pago por ver el resultado de ese plan de gobierno. Un enchastro como diría el gordo. Y si lo logran, entonces intentarán llamar a una sesión especial, cosa que sólo podrán hacer si el tema es habilitado por el Poder Ejecutivo para las sesiones extraordinarias, consiguen quórum, los votos y la promulgación de Cristina. Algo así como un Avatar del realismo italiano.

¿Cuales serán las consecuencias inmediatas de todo esto ? No muchas, la oposición perdió la oportunidad de afirmarse como una opción más o menos viable de gobierno y Cristina deberá reconducir el presupuesto 2010 de acuerdo a las facultades que le otorga la Constitución Nacional, la ley permanente de presupuesto y la ley de administración financiera.

Clarin y La Nación: Barranca abajo

Me acuerdo todavía cuando los dos diarios eran medianamente leíbles. Bueno, hojeables.

Gracias al regalo de papel prensa que les dio la dictadura, tenían y tienen el beneficio de ofrecer un soporte abundante con algún contenido. Hoy ese contenido se transformó en propaganda berreta para la clase media desinformada y el gorilaje que sólo puede mirarse en el espejo de la ignorancia y la desinformación.

Hoy Clarin titula: “Habrían tentado a 15 diputados para cambiar su voto” La verdad que uno se tienta con solo leer ese título, pero la cosa pasa a mayores cuando en su interior el condicional pasa a la certeza “Fueron 15 los diputados que recibieron ofertas del Gobierno”

¿En que se basa la afirmación? En “el cálculo que hacen los bloques opositores”; “un relevamiento de las fuerzas opositoras”; “otros legisladores”; “Los comentarios que sobrevolaron el recinto”;“Los dedos acusadores” :“Voceros” y un largo rosario de fuentes anónimas sobre las que Clarin saca conclusiones y afirmaciones a su antojo.
Eso sí justificándose con frases del tipo “la mayoría de ellos se niega a hacer la denuncia”; “La mayoría no lo hizo público” y “Ninguno lo admitió públicamente” lo que constituye una verdadera cadena de farsas: Los diputados opositores denuncian en la sesión antes del cierre de tapa y la tapa afirma la denuncia justificandola en supuestos que a su vez justifican nuevas denuncias y así ad infinitum. La murga de la pavada.

Mientras La Nación on line tituló: “Tras el anuncio oficial, se hunden el Merval y los bonos.” Aclarando inmediatamente que “El promedio de la bolsa local cae más del 4% en un día de bajas generalizadas en los mercados del mundo” Bueno, eso estuvo así un par de horas, hasta que incluso los foristas del diario se dieron cuenta de la contradicción por lo que La Nación editó la noticia y puso en su lugar:

“Tras el anuncio oficial, subió el dólar y se hunden los bonos. El riesgo país borró el retroceso inicial mientras que los bonos locales caen hasta un 2,70%; la moneda estadounidense subió un centavo y cerró a $ 3,99; Boudou había dicho que "no va a haber problemas con el tipo de cambio". Martes 16 de noviembre de 2010 | 12:26 (actualizado a las 16:14)" 
Insinuando esta vez en el cuerpo de la nota alguna relación entre lo sucedido en las finanzas locales y el “impacto del mal clima internacional” además del “temor sobre la deuda de Irlanda y las medidas de China para controlar la inflación” 

Lo notable de este asunto (me contagié de LNOL) es cómo estos diarios pasaron del manejo sutil de la información, del ocultamiento de temas, de la imposición de agenda, de la información sesgada y la opinón tendenciosa a la operación lisa y llana sobre el texto, a la contradicción y la manipulación semántica a los ojos de sus propios lectores.

Y uno tiene derecho a preguntarse ¿ Se darán cuenta?

Cristina hoy en el Luna Park. Digno, bello, fuerte y emotivo.

Gracias, muchas gracias. Muy buenos días a todos y todas.

Hermanos, hermanas; amigos, amigas; Madres; organizaciones de Derechos Humanos; organizaciones sociales; movimientos sociales; juventudes; cooperativistas: no me la hagan difícil, porque la última vez que estuve acá, él estaba conmigo, así que ayúdenme, ayúdenme a que pueda hablar bien. (Aplausos)

La verdad que uno tiene tantas cosas en la cabeza, que cuando vi en el programa lo de los microemprendimientos el domingo, le comentaba a Alicia dónde iba a hacer. Solamente tomé conciencia de que era acá en este lugar, en el Luna Park, cuando me acordé que entré con él por última vez acá. (Aplausos) Perdónenme. (Aplausos) Todavía recuerdo que había una gran figura acá, "El Eternauta", con su cara. Pero todos tenemos que ser muy fuertes; él era el más fuerte de todos y era el mejor de todos nosotros. (Aplausos) Y como era el mejor de todos nosotros, a los que se fueron peleando, a los que se fueron luchando sin renunciar nunca a una sola de sus convicciones, uno lo tiene que recordar sonriendo y no llorando. No llorando, sonriendo. (Aplausos)

Este fin de Asamblea y comienzo del Primer Congreso Latinoamericano de Microcrédito, es una cosa muy importante y todos la estamos festejando y celebrando. En realidad lo que estamos celebrando hoy aquí, es la organización social que ha sido siempre o debió haber sido siempre uno de los objetivos de la política.

La política normalmente se la identifica con las cosas como transas, trenzas o negociaciones, que las hay como en toda política, porque todos hacemos negociaciones, tenemos que intercambiar opiniones y acordar posturas para poder hacer síntesis y tenemos que empezar a desmitificar esto de que la negociación, los acuerdos son algo malo en la política, pero no es ese el objetivo, ese es el medio, el medio para lograr esto que estamos haciendo hoy acá, que es organizar socialmente a los movimientos, a los cooperativistas, a los monotributistas, a todos aquellos que no estando en lo que se denomina formalmente el mercado, forman parte de la economía real y concreta de un país. (Aplausos) Tal vez la que genera muchos puestos de trabajo como hemos generado y la que genera algo que es básico para que una sociedad pueda sobrevivir y superarse, que son los vínculos de solidaridad y cooperación, dos elementos que precisamente parecían haber desaparecido del mundo contemporáneo y tal vez esté en esas cosas también que tengamos que encontrar las razones profundas de una crisis global que algunos creyeron que era financiera. Lo dije el otro día en la reunión del G-20 pero que en realidad es una crisis estructural de funcionamiento de modelo, de haber sacado el capital de la escala productiva, de la escala humana para llevarlo únicamente a la escala de las finanzas. Esto ha sido en realidad la verdadera raíz. (Aplausos)

Y miren que dije esto en un ámbito como el de las finanzas, ante muchísimos e importantísimos empresarios y luego en el Plenario, y ninguno discutió estas cosas, porque lo que parecía solamente finanzas era apenas la punta del iceberg, era por donde explotó esa lógica inhumana, esa lógica absurda de creer que el dinero se reproduce a sí mismo sin pasar por el trabajo de las manos del hombre o por el trabajo de las neuronas, del conocimiento, las manos y el conocimiento. (Aplausos), los dos grandes protagonistas de este siglo que viene.

Estoy convencida que el trabajo de las manos y el trabajo de las cabezas, de las neuronas, el conocimiento va a signar todo el siglo XXI.

Por eso y volviendo al principio, a los objetivos de la política, siempre obviamente hemos militado en un espacio político identificado con una historia, con líderes pero nuestra incorporación a la política, la de él, la mía, la de otros miles y miles, cientos de miles de jóvenes era fundamentalmente organizar a la sociedad.

Yo me acuerdo de cosas, porque siempre se recuerdan las cosas feas que pasaron en aquella época. Es cierto que pasaron cosas muy terribles como la violencia, una violencia que debió ser explicada no solamente a partir de los ´70, sino a partir de un poquito más atrás; no de cuando no nos dejaban votar, cuando bombardearon, porque si no, no se entiende, parece que de repente unos locos hubieran aparecido como brotados después de la lluvia. Los procesos históricos siempre hay que entenderlos y comprenderlos, no justificarlos. No estoy hablando de justificación, estoy hablando simplemente de comprensión que es otra cosa totalmente diferente.

Y el objetivo era la organización social, la organización de la sociedad para un mundo mejor, para un mundo diferente, donde hubiera igualdad, donde hubiera también mucha libertad. Pero libertad e igualdad, las dos cosas, porque si no hay igualdad tampoco hay libertad. Si yo no puedo decidir qué vida voy a tener, si voy a ser condenada solo por ser pobre, si no voy a tener educación porque mis padres no pueden pagarla, si no voy a tener salud porque no puedo pagar un médico, no hay libertad, aunque se vote cada dos años. Libertad hay cuando cada uno puede elegir su vida, la que quiere tener y eso es lo que siempre quisimos, tener mucha libertad y mucha igualdad. (Aplausos)




Yo creo también que este proceso que hemos iniciado -no voy a decir proceso que es fea palabra, es una palabra horrible, me da frío- este proyecto de nación, de país, de sociedad que hemos querido darle libertad, yo no recuerdo, haber si ustedes recuerdan alguna otra etapa de nuestra vida institucional donde haya habido tanta libertad para todos, para los de abajo, para los del medio, para los de arriba, para que cada uno pueda decir y hacer algunas veces cosas que no debieran ni decir ni hacer, pero tener el derecho a hacerlas y decirlas y que nadie por ello los castigue. Y aunque todavía nos falta mucho para la gran equidad y la gran igualdad, creo que hemos avanzado y mucho, y seguimos avanzando. Claro, cuanto más se avanza en la equidad y en la igualdad, es cuando muchas veces más se ataca, porque hay que distribuir las cosas un poco mejor y entonces algunos pueden sentirse afectado.

Yo pienso que tendrían que reflexionar, sé que van a reflexionar en algún momento, porque hay un mundo que está cambiando y está demostrado que cuando hay cosas que unos pocos tienen tanto y cuando la mayoría no tiene nada, no duran mucho tiempo, porque hay momentos en que las sociedades se terminan revelando contra esas cosas. (Aplausos)

Siempre cuando veo estas cosas en otros sectores que tienen gran poder de decisión económica, siempre les pido no que sean buenos, sino que sean inteligentes, que es más difícil todavía. Alguien puede creer que es bueno, porque participa de una obra de caridad, o porque tiene una fundación, o porque una o dos veces por semana va a ayudar, que está muy bien que así sea porque siempre es bueno que ayuden aunque sea una hora, siempre es bueno un minuto de ayuda, no estoy criticando, estoy simplemente diciendo que creo que tenemos que ser más inteligentes como sociedad, creo que este es el gran desafío que tenemos todos los argentinos, desde quién les habla hasta el último de los argentinos en el último de los lugares de la patria, en el último trabajo que pueda tener. Todos tenemos la obligación de ser más inteligentes, sobre todo en un mundo que cada vez está más complicado y por lo que uno puede ver y observar, a mí me ha tocado hacerlo hace muy pocos días. Vamos a tener que tener una gran inteligencia para poder aprovechar este potencial y este presente impresionante que hoy tiene la Argentina para potenciarlo aún más.

Por eso cuando leía el folleto que seguramente habrán repartido entre todos ustedes, acerca de todas las realizaciones, apuntaladas en dos ejes que a mí me parecen centrales y hoy, les puedo asegurar que me parecen más centrales que nunca: la familia y el trabajo. (Aplausos)

Me encantó como se organizó ese folleto, porque cuando uno enuncia medidas como la Asignación Universal, como la cantidad de jubilaciones, como la cantidad que se atiende por el PAMI, por la cantidad de millones de trabajadores que se han incorporado, por los convenios colectivos, por los más de seiscientos y pico de centros de integración social que hemos hecho en todo el país, todas parecieran medidas buenas pero aisladas, y cuando las comienza a agrupar en esos dos grandes ejes, organizadores de la vida de una sociedad, de una ciudad, de un pueblo, de un país, que son el trabajo y la familia. Porque si uno tiene trabajo y tiene familia y puede darle cosas a su familia, yo creo que estamos dando los dos cimientos básicos para que una nación, una sociedad, puedan desarrollarse.

El gran desafío, compañeros y compañeras, sé que también hay distintas delegaciones de países hermanos de Latinoamérica, ya saben que Argentina ha elegido definitivamente su casa, es América del Sur, es Latinoamérica. (Aplausos) Ese es el lugar. Por eso digo lo de la inteligencia, miren si les hubiéramos hecho caso a los que se querían ir para Europa o Estados Unidos, Dios mío, menos mal que nos quedamos acá en nuestro lugar.

Esto no es una crítica a los países desarrollados, creo que hay que comenzar desde nosotros mismos, prestarnos más atención a nosotros mismos y fundamentalmente tener mucha fuerza y aunar mucho los esfuerzos de todos los argentinos, aquí y de todos los países que conforman nuestra América del Sur, porque además hemos dado muestras que en momentos límites que nos han tocado atravesar como país y como región, las soluciones las hemos encontrado aquí en casa. Nada vino de afuera, todo fue construido por nosotros, todo fue pensado y ejecutado por nosotros, y no porque todos pensáramos igual. (Aplausos) Todavía recuerdo la última gestión de él, para dos pueblos hermanos que están sus representantes hoy aquí, cuyos mandatarios no piensan igual pero lo importante es que cada uno se respete al otro y juntos podamos construir una región solidaria, fuerte, unida, libre de conflictos raciales, religiosos, de integración, que asolan a otras regiones y que tienden a quebrarlas, a dividirlas. (Aplausos)

Discúlpame Alicia si no hablé mucho de los microemprendimientos y de las cosas, pero tenía ganas de hablar de estas cosas. (Aplausos) Se ve que el aura anda por ahí y todo lo que veo por ahí abajo me lo recuerdan, me lo recuerda el pañuelo blanco, me lo recuerdan los jóvenes, me lo recuerdan los trabajadores. (Aplausos)

Quiero decirles finalmente que siempre van a poder contar conmigo, siempre, como Presidenta, como compañera, fundamentalmente como eso último que es lo que voy a ser toda la vida, compañera de ustedes, de los jóvenes, de las madres, de las abuelas, de los trabajadores, de los cooperativistas, de los agricultores, de los que quieren una Argentina y un mundo mejor como quería él y como querían tantos que dieron su vida como también la dio él.

Gracias, muchas gracias a todos y a todas. Discúlpenme, me hubiera gustado hacerlo mejor, pero ya lo voy a superar.

Gracias, los quiero mucho, gracias por como lo despidieron también, gracias por todo. (Aplausos)

Camaño: una caradura a toda prueba

 “Hay que poner límites a las presiones para cambiar un voto”  dijo la diputada que ocupa una banca obtenida por el Frente para la Victoria en el 2007 y hoy, desde la oposición pretende “tomarle declaración” a sus aliados del Grupo A por las denuncias de sobornos inexistentes.

La Banelco verde y la Banelco de Clarìn


Tirando papeles me encontre con estas boletas de las elecciones del 2007, La lista de diputados pertenece a la provincia de Buenos Aires.

En medio de de las denuncias truchas de soborno realizadas por el grupo A es importante recordar los nombres de los Diputados que ingresaron a la Cámara por el Frente para la Victoria de la provincia de Buenos Aires y que hoy están en la oposición. Tal como dijo Agustín Rossi, con esos votos el oficialismo pudo haber ganado varias votaciones, entre ellas la del miércoles pasado cuando se trató el presupuesto.

Son 7, si lo contamos al Decano de los Traidores, actualmente uno de los jefes de la oposición y candidato de la republicanísima UCR. Los seis diputados ilegitimos son: KATZ; ERRO y SEREBRINSKY, actualmente en el bloque de la UCR; SOLA y CAMAÑO del Peronismo Federal y DONDA PEREZ de Libres del Sur. Todos del Grupo A y opositores al gobierno.

Va mi pequeño homenaje al Dip. Borocotó, que fue insultado, vapuleado y su nombre usado como descalificación por haber acompañado al gobierno en algunas votaciones a pesar de haber fundamentado siempre su voto. Quizás “cobazo” no sonaba bien a los periodistas de la Nación. Ni tampoco “solazo” a los de Clarin por temor a que se confunda con el pronostico meteorológico. En todo caso, Borocotó es reivindicado porque el maltrato por parte de las patronales mediáticas refleja su independencia de criterio.

Muy buen discurso de Rossi en el debate de la ley de presupuesto

Sr. Rossi (A.O.).- Señor presidente: voy a tratar de ser reflexivo en los términos en que se pueda y fijar la posición de nuestro bloque frente a todas estas cosas que se están diciendo. Obviamente intentaré no caer en la trampa de que no se discuta el presupuesto. Por eso voy a tratar de utilizar parte de mi tiempo argumentando a favor del presupuesto.
Un diputado preopinante hablaba del debate sobre la resolución 125.
Yo quiero decir algo, porque ése fue un debate que nos marcó a todos, a mí quizás más singularmente. En ese debate hubo, si no me equivoco, cerca de 18 diputados de nuestro bloque que votaron en contra de la posición del gobierno.

Deben haber sido 18 y muchos de ellos están hoy aquí. Nunca se me ocurrió a mí ni a ninguno de los integrantes de nuestro bloque, ni a ninguno de los integrantes de nuestro gobierno, poner un manto de sospecha sobre el voto de cada uno de esos diputados y lo saben los diputados que votaron en contra.

Muchos de ellos al otro día estaban reunidos dentro de nuestro bloque. No hemos tomado ningún tipo de sanción y podríamos haber intentado, hasta para autojustificarnos, diciendo que “se fueron porque les ofrecieron”, “les dieron”, “pusieron la Banelco verde”... No dijimos nada.
Ninguno de los miembros de nuestro bloque opinó en ese sentido. Por supuesto que nos dolió su actitud, pero desde el punto de vista político. Nunca pusimos un manto de sospecha.
Digo algo más, algo que señalé en una de las otras sesiones: si parte de esos diputados que ingresaron por nuestra lista estuviesen hoy sentados en el bloque del Frente para la Victoria, la situación de mayoría en esta Cámara sería absolutamente distinta.

Entonces, cuando hablan de la legitimidad del triunfo del 28 de junio, o de las elecciones del 28 de junio, no se corresponde con la realidad de la legitimidad popular porque la mitad de los que estamos aquí tenemos la legitimidad del 28 de octubre de 2007 y la otra mitad la legitimidad de las elecciones del 28 de junio de 2009.

Entonces, me parece una muy mala práctica política –y lo digo con respeto que cuando se está a punto de perder una votación se busquen justificaciones en cuestiones que no tienen nada que ver con la política.
Cuando nos pasó lo de la 125 aunque todos nos dicen que somos un espacio político no reflexivo, que no tenemos tendencia a la autocrítica, hicimos la autocrítica. Por eso ninguno de los diputados que después se fueron del bloque en diferentes momentos recibieron ningún tipo de discriminación ni sanción del bloque. Se fueron cuando quisieron, por los motivos que quisieron. Sí hicimos la autocrítica de por qué hubo 18 diputados de nuestro bloque que votaron en contra de la posición mayoritaria del bloque en ese proyecto de ley.

Ahora resulta que porque hay diputados que no están, hay sospechas. A nosotros también nos faltan tres diputados propios: uno que estaba sentado, se le murió el padre y se tuvo que volver a Misiones. Me refiero al diputado Llera. Hay dos que están de viaje. Quince días atrás, antes del fallecimiento de Néstor Kirchner, en una reunión de bloque pedimos a todos nuestros diputados que no viajen. Dijimos más: utilicé una palabra más vulgar, diciendo que están todos en cuarentena, de aquí a fines de noviembre para evitar que nos falte un diputado. Hubo dos diputados que se fueron: son viajes personales, no autorizados por la Cámara.
Pero tampoco voy a salir a hacer una persecución pública sobre esos dos diputados ni tampoco voy a decir que hubo alguien que les pagó el viaje para que no estén en esta sesión.

Entonces, me parece que no es la mejor forma política empezar a escudarse del resultado de una votación que la oposición creía ganada; por eso dieron quórum.

Nosotros no engañamos a nadie. A cada presidente de bloque que me llamó –fueron varios los que lo hicieron para preguntarme cuántos votos tenía le dije exactamente lo mismo: “Tenemos 114 votos; 115 con el del presidente”. Desde que se inició la sesión no conseguimos un voto más.
Creo que no hay que victimizarse cuando a uno no le salen las cosas todo lo bien que espera. Las respuestas hay que buscarlas en otro lugar; hay que pensar de otra manera.

Por otra parte, quiero decir con absoluta sinceridad –todos somos dirigentes políticos y llegamos a esta Cámara con nuestra historia y nuestra trayectoria que nadie habla con quien cree que le va a dar como respuesta una negativa contundente. Si se habla con alguien es porque al cruzarlo en algún pasillo pudo haber dicho: “No estoy muy de acuerdo”, “Podríamos flexibilizar” o “Podríamos tener una mirada distinta”.

Esa situación se puede plantear porque uno tiene una relación de amistad, porque se forjan relaciones más cercanas entre diputados de distintos bloques o porque uno tiene más confianza para hablar de determinadas cosas con algunas personas. Pero poner un manto de sospecha sobre lo que ha pasado en esta sesión es una farsa. Lo digo con absoluta tranquilidad y honestidad.

Otro comentario que deseo realizar es sobre el jefe de Gabinete. Uno no puede decir que tiene la verdad absoluta, pero casi aseguraría que no ha hablado con ningún diputado de esta Cámara. Miento; en realidad habló con uno. Fue hace una semana –yo estaba presente y lo hizo para preguntarle qué opinión tenía sobre el presupuesto. Ese fue el tono de la conversación.
En mi opinión resulta absolutamente lógico que el señor jefe de Gabinete llame por teléfono a un diputado para preguntarle qué opina del presupuesto. Personalmente lo hice con la mayoría de los bloques. ¿Cómo no lo voy a hacer si vengo acá a tratar de ganar una votación? ¿Cómo no le voy a pedir a los diputados que se van que vuelvan y a los que no se fueron que se queden? Esta es la lógica de la tarea de cualquier presidente de bloque.

Por lo tanto, creo que nos encontramos ante una fenomenal maniobra para evitar lo que ya dije que quisieron evitar cuando solicitaron el cuarto intermedio, es decir, que se discuta el presupuesto general de la Nación. Nosotros queremos que el presupuesto se discuta y por eso hemos estado presentes a lo largo de esta sesión que lleva más que un tiempo considerable y aspiramos a que se vote en el día de la fecha.
Adentrándonos en el análisis del proyecto debo decir que desde la recuperación de la democracia esta es la primera vez en la que nos encontramos en una situación institucional de este tipo, y eso que ha habido períodos parlamentarios en los que el oficialismo era minoría. Por ejemplo, en el período parlamentario 1987/1989 la Unión Cívica Radical perdió la mayoría que había ostentado desde el año 1983; en las elecciones de 1987 el peronismo había ganado en la mayoría de las provincias argentinas, empezando por la provincia de Buenos Aires y teníamos mayoría en este recinto; la UCR había dejado de tener mayoría.
A mediados del año 1988 el doctor Alfonsín envió el presupuesto de ese ejercicio –en esa época no se enviaban los presupuestos con anterioridad- y pudo tener la cantidad de votos necesarios para que ese presupuesto se aprobara.

En el período 1997-1999, el doctor Menem había perdido las elecciones de 1997, que las había ganado la Alianza, y el Partido Justicialista no tenía mayoría en este recinto. La oposición estaba formada por dos fuerzas políticas: la Unión Cívica Radical y el Frepaso. El último presupuesto de la gestión del doctor Menem se aprobó en 1998, y la Unión Cívica Radical y el Frepaso firmaron el despacho con disidencia parcial para habilitar su tratamiento y que el gobierno del doctor Menem tuviese presupuesto.
En momentos de un gobierno con debilidad institucional, De la Rúa también tuvo su presupuesto. El doctor Duhalde también tuvo su presupuesto.
Siempre se votaron los presupuestos que envió el Poder Ejecutivo. Nunca se modificó una pauta presupuestaria enviada por el Poder Ejecutivo. Siempre se privilegió el hecho de que el rol del Congreso frente al presupuesto general de la Nación es de control y no un rol de gobierno. La elaboración del presupuesto, de esta ley de leyes, de este plan de gobierno es una responsabilidad del Poder Ejecutivo. Se podrá rechazar o no pero lo que no se puede hacer es intentar ponerle al Poder Ejecutivo un presupuesto distinto al que envió. No se puede intentar que la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, gobierne con el presupuesto de la oposición. Es irracional. (Aplausos.) Es institucionalmente ilegítimo. Es constitucionalmente erróneo y lo vengo a decir no como se ha dicho en este Congreso durante tantas veces, que se han generado escenarios para coaccionar a las fuerzas opositoras.

No vengo a decir que si no nos aprueban el presupuesto la Argentina se irá al abismo. No venimos a tratar de debatir el presupuesto en un marco de debilidad del gobierno o de inestabilidad institucional. Al contrario, cuando entre tantas ironías uno analiza los distintos dictámenes de presupuesto, el del grupo “A” y el del diputado Lozano, estos prevén un escenario para la Argentina más optimista que el propio que nosotros proponemos, con indicadores económicos de evolución de las pautas económicas mucho más favorables.

No venimos a decirles que la Argentina está al borde del precipicio y que si no votan el presupuesto la Argentina se cae o tendrá una debilidad institucional. No venimos a decir nada de eso sino que venimos a pedir que nos dejen gobernar. (Aplausos.) Lo único que decimos es “dénnos la herramienta presupuestaria que necesita cualquier presidente, que se la dieron a Alfonsín, a Menem, a de la Rúa y a Duhalde, dénsela a Cristina Fernández de Kirchner”.

¿Por qué no le quieren dar el presupuesto a la presidenta de la Nación? Es lo único que venimos a pedirles. No venimos a pedir la inclusión de una cláusula especial en la Constitución ni ninguna cosa extraña. Venimos a pedir que nos acompañen, que nos faciliten la aprobación del presupuesto, la herramienta del plan de gobierno de la presidenta.
Somos conscientes de nuestro número, somos conscientes de que no tenemos número para aprobarlo por nosotros mismos, pero sabemos que existen formas, que existen maneras para poder facilitar que el oficialismo tenga presupuesto. Si no quieren comprometerse con un voto en general, absténganse, pero permitan que la presidenta gobierne con su propio presupuesto, con el que diseñó ella. ¿Cómo vamos a tener que gobernar nosotros, que ganamos las elecciones y tenemos la responsabilidad de gobernar, que es la de administrar los dineros públicos, con el presupuesto que diseñó la oposición, por mejor que sea? ¡Tenemos que gobernar con el nuestro! ¡Para eso nos votaron! ¡Se lo dieron a todos los presidentes de la democracia y no se lo quieren dar a Cristina!
En verdad lo que veníamos a buscar en esta sesión era encontrar una alternativa parlamentaria que nos permitiese dar a la presidenta la posibilidad de que termine el último año de gestión de su primer mandato con una norma presupuestaria absolutamente genuina y transparente.
Este presupuesto no tiene ninguna otra cosa distinta a los presupuestos de los años anteriores, y tan mal no le ha ido a la Argentina. Yo no pretendo que reconozcan que a la Argentina le ha ido bien, pero tan mal no le ha ido en estos siete años.

En enero, febrero y marzo de este año nos criticaron muchísimo por el dictado de los decretos de necesidad y urgencia por el uso de las reservas. ¡Ahí está incluido en el proyecto de ley de presupuesto el pedido de autorización para usar las reservas para el pago de los servicios de la deuda! ¡Ahí está la cantidad de obras públicas que se han hecho y se están diseñando a lo largo y a lo ancho del país!

En verdad es inentendible la actitud de hoy. Es inentendible la actitud de la Unión Cívica Radical, un partido que ha gobernado, que ha tenido responsabilidades en momentos difíciles, y nunca se quedó sin presupuesto. Es inentendible la actitud de algunos compañeros míos ex gobernadores, que saben lo importante que es tener un presupuesto y lo que significa que hoy le estén negando el presupuesto a la presidenta de la Nación.
Mi bloque de diputados provinciales en la provincia de Santa Fe siempre ha votado el presupuesto del doctor Binner, y por ello hemos recibido críticas de nuestro propio partido. ¡Yo he sido acusado de binnerista para que el gobierno tuviese su presupuesto!

Y venimos acá enfrascados y envueltos en el discurso de la colaboración: queremos ayudar, no queremos poner palos en la rueda, etcétera. ¿Cómo hacemos para creerles que no quieren poner palos en la rueda si no hay nada más fácil que votar el presupuesto a alguien que está gobernando? No hay nada más fácil; no venimos a votar una obra, una ley ni nada que se le parezca. ¡Lo más fácil es votar un presupuesto! ¡Esto se está discutiendo hoy en la Argentina! ¡Esto se está discutiendo hoy en la Cámara de Diputados, señores legisladores! ¡No hay otra discusión! Las otras discusiones son subterfugios. Podrán ganar la votación de la moción de pasar a cuarto intermedio, pero la semana próxima estaremos discutiendo de nuevo esto.

Quiero decir con absoluta claridad que Cristina es la primera presidenta de la democracia que gobierna sin facultades delegadas. El 24 de agosto se cayeron todas las delegaciones de facultades. Todos decían que si se caía la delegación de facultades la Argentina iba a entrar en una crisis. La presidenta me dijo: “No te preocupés, de alguna manera vamos a gobernar”. También me acaba de decir eso hace un rato: “No te preocupés, si sale el presupuesto o no sale el presupuesto de alguna manera vamos a gobernar.”

Estoy convencido de que es una muy mala señal institucional que este Congreso no le de su presupuesto a la presidenta de la Nación. Voy a decir algo que pido no tomen a mal. ¿Cuál era la diferencia o la coincidencia entre la oposición de 1987 a 1989, de la oposición de 1997 a 1999 y la actual? La oposición del peronismo en 1987 pensaba que podía ser gobierno en 1989; la Alianza en 1997 pensaba que podía ser gobierno en 1999, pero me parece que ustedes no creen que puedan ser gobierno el año que viene. (Aplausos.) Entonces, les importa poco la idea de mantener las pautas mínimas macroeconómicas institucionales para que se desarrolle la Nación.