COMUNICADO DE LA CANCILLERÍA ARGENTINA

El canciller Jorge Taiana citó en su despacho en la tarde de hoy al embajador de los Estados Unidos en Argentina, Earl Anthony Wayne, para manifestarle la preocupación y desagrado del gobierno argentino por la acción intimidatoria ejercida por agentes de la Oficina Federal de Investigaciones de los Estados Unidos contra una testigo argentina citada a una audiencia ante la Corte Federal de Miami.

Para la Argentina resulta inadmisible que la misma Agencia que lleva a cabo la investigación que se sustancia ante esa sede judicial, ejerza una acción de esa naturaleza sobre una testigo con anterioridad a su testimonio, circunstancia en la que se le habría ofrecido asilo político y trabajo en los Estados Unidos. Se trata de un intento de condicionar su declaración ejerciendo una presión indebida que afecta la transparencia que requiere cualquier proceso judicial y la necesaria protección y seguridad de los testigos.

Para el gobierno argentino, el hecho reviste especial gravedad pues se trata de la testigo que, en cumplimiento de sus funciones como agente de la PSA (Policía de Seguridad Aeroportuaria), fue la que descubrió la comisión de un ilícito en la República Argentina.

El ofrecimiento de asilo político a la testigo por parte de una Agencia de los Estados Unidos resulta particularmente ofensivo para la Argentina, pues existen en nuestro país las plenas garantías del estado de derecho.

El gobierno de la República Argentina requiere al gobierno de los Estados Unidos las explicaciones correspondientes por un hecho que refleja una manifiesta intencionalidad por parte de una Agencia Federal de ese país de perturbar un proceso judicial e impedir un esclarecimiento completo de los hechos.

La “objetividad” mediática

"Los medios de comunicación imponen su bestial “diagrama institucional” bajo una horma de mercado que hoy reina soberana. Implantan su matriz de acuerdo a la programación emisora, su valor de lo que sería democracia, la virtud de un votante apolítico que en realidad no debe saber ni siquiera a quiénes elige cuando elige, porque debería votar átomos “libres” de compromisos partidarios. En esa misma dimensión mediática y formativa del espíritu (como dirían los idealistas alemanes del XIX) se organiza un mensaje a repetición con muy pocas variaciones: los gobernadores e intendentes que estructuran la política son todos “rehenes o secuaces de la chequera”, las concentraciones populares son “mercenarios a cincuenta o cien pesos por cabeza”, el Estado de nuestra democracia “una máquina que le está metiendo las manos en los bolsillos a usted señor oyente todos los días”, la adhesión de Hebe de Bonafini a Cristina Fernández “cinco palos puestos sobre la mesa”, y la Presidenta “una secretaria de Kirchner”.

Se asiste diariamente a la desmembración ideológica de lo democrático desde la absoluta irresponsabilidad de los dueños del mensaje, una suerte de aquelarre mediático disolvente de todo valor, y donde no existe propuesta alternativa ni referente ni el menor asombro ante cualquier cosa: estadio societal plausible de ser simbolizado con la pregunta con que Marcelo Bonelli inicia su entrevista con Elisa Carrió la semana pasada en A dos voces de TN: “¿Y doctora, el Gobierno sigue robando?”. O el comentario de un periodista de Radio Mitre a la tarde, Marcelo Moreno, que luego de una entrevista que me hace un programa, de escuchar mis reflexiones críticas al agro, y de cortar la comunicación, cerró el reportaje diciendo al aire: “cuando escucho a este tipo de intelectuales tengo ganas de vomitar”.

Nicolás Casullo (21 de junio de 2008)

Que nadie se haga el desentendido

Vaya a saber por qué efecto colectivo, una amplia mayoría de porteños decidió otorgar el pretencioso título de Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al por entonces diputado que menos hizo por prestigiar tan importante lugar republicano.

Macri recibió la adhesión de un amplio sector de la sociedad que vive insultando indiscriminadamente al Poder Legislativo, cuando su actuación en el Congreso fue lamentable (faltaba porque se aburría, llegó a confesar); no obstante en forma arrolladora fue elegido por una ciudadanía porteña con visibles ganas de dar una vuelta olímpica.

Hoy para dar esa vuelta olímpica los porteños deberán pagar $400 de inscripción y $180 por partido para participar del torneo “Fútbol Company”, por el cual se cierra al público el Parque Sarmiento. Situación que ya había ocurrido para un campeonato de estudiantes de la Universidad Católica. Tenemos aquí un claro ejemplo de privatización de los espacios públicos. A alguien le puede sorprender?

Pero esto no es lo más grave. Lo que el gobierno de Macri y Michetti está haciendo con la educación pública es otro claro ejemplo de política de clase. Quien no pueda ir a institutos privados son de segunda categoría y para ellos no tiene mayor sentido invertir dinero. Retiraron becas, subejecutan presupuesto (igual que en otros rubros que hacen a la integración social), rebajan la calidad de los alimentos de los comedores (cambian carne por soja y salchichas) y niegan mejoras salariales a los docentes.

Las denuncias por la desatención al sistema de salud es otra perlita del ex empresario que en pleno conflicto con el autodenominado “campo” aseguró que Argentina debía abandonar el sueño de industrializarse como Alemania. La falta de insumos y la consecuente postergación de operaciones programadas en los hospitales públicos es moneda corriente. En el primer trimestre del 2008, la gestión macrista en salud ejecutó solamente $ 4.6 millones de pesos para obras (1.8%) y en equipamiento $ 56 mil pesos (0.45%).

La llamativa excepción tal vez sea el Hospital Fernández, de donde proviene el actual ministro de salud Jorge Lemus y que recibe la generosa atención de lo más granado de su vecindario a través de la Fundación Juan A. Fernández, cuya presidenta honoraria es la señora Mirtha Legrand. No es casual que, en medio de esta crisis, Macri recientemente haya inaugurado obras de ampliación en dicho hospital. Cualquier ciudadano de Buenos Aires podrá ir a atenderse al Fernández?

Eso si, Macri raudamente acordó que los estudiantes de medicina de universidades privadas pudieran utilizar los hospitales públicos para llevar a cabo sus actividades de residencia, cosa que estaba históricamente reservado a la Universidad de Buenos Aires, ámbito público y gratuito; y echó al director del Argerich por contar lo que sucede en dicha institución. La amenaza que prohibía hablar a la prensa ya había sido realizada a los docentes.

Diez kilómetros de subte por año había prometido hacer este ex empresario “exitoso”. Ahora dice que no puede y le hecha la culpa al gobierno nacional. Cabe aclarar que las anteriores obras de ampliación de la red de subtes se habían realizado con recursos propios de la ciudad.

Con el tema vivienda otros tanto: “hubo 20 millones de pesos comprometidos por fondos nacionales para los barrios de Parque Patricios y Pompeya, y el presidente del Instituto de Vivienda de la Ciudad reconoció no utilizarlos por problemas de programación financiera. Macri ejerce (…) críticas con liviandad y ni siquiera sabe qué es el Onabe (Organismo Nacional de Administración de Bienes), tal cual lo admitió en una entrevista radial”, afirmó Juan Cabandié. Eso sí, el macrismo está apurado por sacarse de encima al juez Roberto Gallardo quien había ordenado el embargo de los fondos que el Instituto de la Vivienda duerme en liberar para construir en las tierras que ocupa Casa Amarilla (léase Boca Juniors) 1231 viviendas sociales. Para los vecinos, es vox populi que el jefe de Gobierno quiere entregarle esos terrenos a Boca.

Este es el proyecto que se propone como alternativa a la actual gestión de Cristina Fernández. Alguien de los que lo votaron pueden alegar que esperaban otra cosa? Alguien puede creer que Michetti será el aporte social a la política de los negocios privados? Las glorias de Boca podrán poner contento e ilusionados a muchos pero las ganancias se las reparten entre unos pocos. Eso es bueno recordarlo, si no miren lo que les pasó a los pequeños productores que trabajaron para voltear la Resolución 125.

Ardi Beltza

El Informe del Jefe de Gabinete y la gimnasia destituyente

El miércoles pasado se realizó una sesión informativa en la Cámara de Diputados donde expuso el jefe de gabinete Sergio Massa. Previamente, los bloques parlamentarios acordaron un mecanismo más flexible que lo que dispone el Reglamento y la propia Constitución Nacional, debido a las recurrentes quejas de la oposición. Dicho mecanismo consiste en 1º) El jefe de gabinete expone sobre tres temas propuestos - dos de la oposición (“inflación” y “delitos internacionales”, léase “la valija”- y uno del oficialismo “programa financiero, situación fiscal y comercial”. 2º) Luego cada bloque puede formular hasta cinco preguntas 3º) Contesta el jefe de gabinete 4º) Cada bloque que formulo las preguntas puede pedir ampliación 5º) El jefe de gabinete amplía y 6º) Termina la sesión. Un mecanismo sencillo y transparente que permite elegir a la oposición dos de los tres temas del informe, a pesar que desvirtúe un poco su naturaleza.

Tomó la palabra el Dip. Aguad de la UCR y culminada su intervención los bloques minoritarios pretendieron que el Jefe de Gabinete conteste inmediatamente. Así lo expresó el Dip. Perez de la CC “Entendía que el jefe de Gabinete iba a responder las preguntas formuladas y luego presentaría sus preguntas el resto de los bloques”, a pesar de que hacía unos minutos había votado el procedimiento para la sesión informativa la intención era convertir la sesión en una especie de indagatoria judicial. Ahí comenzaron las quejas.
La Dip. Bullrich (CC) usó su tiempo para tratar al gobierno de corruptos, contrabandistas y lavadoros de dinero. El Dip. Lusquiños preguntó, “si en el ejercicio de su función se seguirá comportando con el mismo nivel de inmoralidad de su antecesor”. Las intervenciones fueron transcurriendo y las preguntas desplazándose incluso fuera de los temas propuestos porque para la oposición, como diría Pancho Ibáñez, todo tiene que ver con todo.
Obviamente, para ellos Massa no contestó ni aclaró nada.
Pero la noticia que levantaron los medios de comunicación fue la intervención del chivo Rossi, quien harto de escuchar las denuncias de los nuevos federalistas, por el único Decreto de Necesidad y Urgencia dictado por nuestra presidenta sobre la ampliación presupuestaria, dedicó su gentil prosa a recordar a los gobiernos anteriores “Tengo muchísimo respeto por el doctor Alfonsín –pienso asistir al acto en el que se colocará su busto en la Casa Rosada-, pero la verdad es que a mí, como rosarino, su gobierno me federalizó la hiperinflación y los saqueos. Los rosarinos tenemos el triste privilegio de haber sufrido los primeros saqueos en la Argentina. El gobierno del doctor Menem nos federalizó la hiper desocupación. Los rosarinos tenemos el triste privilegio de haber sido el conurbano con mayor índice de desocupación durante la década del noventa. El gobierno del doctor de la Rúa nos federalizó el caos y la muerte en los sucesos de 2001. El gobierno del doctor Rodríguez Saá nos federalizó la deuda a todos los argentinos, y nosotros, gracias a Dios, federalizamos recursos. Hay más inversión, más obras públicas y más transferencias a cada una de las provincias.”
Después de más de dos horas de tratar a nuestro gobierno de ladrón, corrupto, contrabandista, mentiroso y autoritario, lo dicho por Rossi despertó la ira de la oposición, a pesar de ser estrictamente cierto.
El Diputado Aguad – de quien nunca se supo qué hizo con los 60 millones de pesos convertibles que le dio el Banco Nación cuando fue interventor de Corrientes – saltó de su banca y reaccionó, según consta en la versión taquigráfica, en los siguientes términos.
“Señor presidente: el radicalismo ha sido ofendido por el jefe del bloque Justicialista; déjeme contestarle! (…) ¡Hay que ser caradura, viejo! (…) ¡No tenés derecho a hablar de Alfonsín! ¿¡Cómo miércoles decís eso, caradura!? ¡Para hablar de Alfonsín ponete de pie! (…)¡López Rega, Isabel Perón, ese es el gobierno de ustedes! (…) Entonces se sumó el Dip. Giubergia, “Ustedes hacen campaña política con efedrina!” Y siguió Aguad: “¡No ha dado una razón que justifique el decreto de necesidad y urgencia! ¡Se quejan de Bush, y ha mandado la ley al Parlamento cuando se cae el mundo…! (…) ¡Ese señor no ha dado una sola razón que justifique el decreto de necesidad y urgencia! ¡Violar la ley es un delito!” Y entonces los radicales se retiraron del recinto.
Lastima que no les recordaron a Aguad y su bancada antes de que se fueran los 40 decretos de necesidad y urgencia que dictó la Alianza sólo en su primer año de gobierno. Recordemos que esa atribución constitucional recién fue reglamentada por la ley 26122, iniciativa impulsada por el kirchnerismo.
Pero Massa si les recordó a los diputados opositores entre gritos y abucheos, las normativas similares que otorgan facultades presupuestarias al jefe de Gobierno de la Ciudad y a los gobernadores de Tierra del Fuego, Catamarca y Santa Fe. Así terminó la “sesión informativa”.
Debemos entonces sacar algunas conclusiones: En primer lugar queda claro que por más que se acuerden mecanismos más amplios, consensuados y transparentes, la oposición siempre reclamará por más y protestará porque para ellos siempre las respuestas serán insuficientes. Sólo estarán satisfechos si se les da la razón, si algún miembro del gobierno “confiesa” o si se da otro cletazo. En segundo lugar, y más importante, es verificar que la oposición marcha de forma consensuada contra la mayoría votada por el pueblo. Al pretender imponer la metodología de contestar pregunta por pregunta se empeñaron en transformar la sesión informativa en una interpelación. ¿Porqué entonces no presentan un pedido de interpelación? Porque no tienen los votos para aprobarla y entonces violan los reglamentos y los acuerdos preestablecidos. Lo mismo hicieron la semana anterior en el Senado cuando frustraron el tratamiento sobre tablas de la movilidad jubilatoria al romper el acuerdo consensuado el día anterior en la comisión de labor parlamentaria.
Es decir, intentan mediante maniobras legislativas, blandiendo la espada del “consenso” y con amplio apoyo mediático, romper la regla más importante de la democracia buscando imponer la regla de la minoría sobre la mayoría consagrada por el voto popular. A esto, ellos llaman “calidad institucional”.

Se aprobó la movilidad jubilatoria

A pesar de la triquiñuela de la oposición que impidió la aprobación de la movilidad jubilatoria, ayer el senado dio la sanción definitiva al proyecto con 45 votos a favor y 22 en contra.

Discurso del Senador Torres en ocasión del debate de movilidad jubilatoria.

Sr. Torres. — Señor presidente: hace exactamente siete días, por una cuestión reglamentaria,no se pudo tratar este proyecto en este recinto. Distintos eran los argumentos que se utilizaban para no tratar la iniciativa. La gente que nos está viendo ahora se estará preguntando cuáles son las circunstancias que cambiaron de la semana pasada a la presente. ¿Por qué nos demoramos siete días más para tratar este proyecto? ¿Se reunieron nuevamente las comisiones para mejorarlo? ¿Se buscaron las soluciones? ¿O solamente fue una maniobra dilatoria para buscar, como es recurrente, un descrédito para el gobierno actual?
En este sentido, considero que existe una lógica absolutamente clara en el comportamiento de la oposición. De los proyectos que generaron debate político desde hace poco tiempo a esta parte, la postura que tuvo la oposición era estar de acuerdo, pero... Así, cuando tratamos la resolución 125 estaban de acuerdo con las retenciones, pero no les gustaba la metodología y consideraban que los porcentajes no eran los adecuados. Cuando se trató el tema de Aerolíneas Argentinas, estaban de acuerdo en la reestatización, pero no con la metodología de fijación del precio. Hoy, que estamos tratando la movilidad del sistema jubilatorio, dicen que están de acuerdo, pero no les gusta la fórmula. Siempre hay un “pero”.
Cuando tratamos la resolución 125, la oposición estaba de acuerdo con lo que reclamaba la Mesa de Enlace de los productores. Hoy dicen que la mayoría de las asociaciones de jubilados están en contra del proyecto que estamos tratando. Entonces, acompañan a esas asociaciones jubilados. En el caso de Aerolíneas Argentina, en cambio, la mayoría de los gremios estaban de acuerdo con la postura del Poder Ejecutivo, pero la oposición estaba en contra. ¿Hay agremiaciones de primera y otras de segunda? ¿Son coherentes estos comportamientos?
En este sentido, dudo mucho —con todo el respeto que me merecen los pares— de que cuando desde las distintas bancas plantean que se quiere ayudar a la presidenta y quieren ayudar al gobierno, esto sea realmente así. Les pido que me disculpen, pero yo dudo. Creo que las cosas que están ocurriendo aquí son un problema político, que no tiene que ver con los temas que estamos tratando dentro del Senado, y, algún día, esa lógica debemos cambiarla.
Falta un año para la elección legislativa y tres años para las elecciones presidenciales; existen como diez o doce candidatos presidenciales.
¿Es normal que estas cosas ocurran? ¿Se puede gobernar bien? ¿No se trae confusión a la sociedad con este tipo de comportamiento? ¿Es responsable el comportamiento de la oposición y de la prensa en fomentar este tipo de cuestiones ,cuando el mundo esta en una crisis financiera extremadamente grave, donde parece que mucha gente de la prensa y de la oposición se enojan porque esa crisis nos llega tan rápido a la Argentina?
¿No es hora de que, en algún momento, entendamos los políticos que para ganar una elección no hay que destruir a un gobierno, como lamentablemente estamos acostumbrados los argentinos? Es hora de que para ganar una elección, hagamos propuestas superadoras y que mejoremos las alternativas del gobierno. En función de eso, vamos a ir madurando este sistema y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos.
A veces, tengo la sensación de que cuando la oposición más se opone, mejor es el proyecto. En función de lo que pienso, de que no quieren ayudar al oficialismo, cuando se oponen, creo que el proyecto es muy bueno. De lo contrario, tendrían que dejar que pase, a fin de perjudicar a la oposición, si eran verdad todos los proyectos que votaron en contra. ¿Qué mejor para ser oposición y para llegar al gobierno?
Creo que esto no es así, aquí hay responsabilidades. Y aquí se habló de responsabilidades. Aquí hay que hablar de la responsabilidad de las provincias cuando se pasó el sistema jubilatorio a la Nación; la cantidad de gente que se incluyó irresponsablemente.
Hay que hablar de los evasores; como si aquí toda la culpa la tuviese el gobierno.
Cuando dice el senador Cabanchik —a quien respeto profundamente— que es una inmoralidad este proyecto, quiero preguntar qué pasó con las medidas que se tomaron en el sistema previsional años atrás. Criminal e inmoral es cuando una ex ministra de Trabajo bajaba el 13 por ciento los haberes jubilatorios, amenazaba con la fuerza pública a la gente que cortaba las calles y hoy, vota en contra de un proyecto de estas características. ¡Eso es inmoralidad! Tenemos que poner nombre y apellido: la diputada Patricia Bullrich.
Entonces, hagámonos cargo de nuestra historia, porque no es solamente —como dije en la sesión de Aerolíneas Argentinas— que la historia empezó con el gobierno de Néstor Kirchner. La historia empezó mucho antes. El sistema previsional argentino estuvo en crisis y va a estar en crisis. También hay que decir que esto no es una solución inmediata, sino que es el inicio de la solución de los problemas de los jubilados. Debemos darle un crédito a la gente y no cargarle tanta “mala onda”.
El senador Martínez, de la Unión Cívica Radical —a quien respeto mucho—, hablaba del 82 por ciento al que aspira. Si fuese por mí, aspiro al ciento por ciento para los jubilados. Estoy seguro de que van a acompañarme. Por eso digo que son actos irresponsables. Que uno plantee el ciento por ciento y acompañe es un acto de irresponsabilidad para con el jubilado.
En algún momento, pongamos los pies sobre la tierra para ver cómo solucionamos en serio el problema de los jubilados. Porque aquí, nadie dice —y, tampoco, en las reuniones de comisión, de las cuales leí las versiones taquigráficas— que este sistema en ningún momento contempla una rebaja del ingreso de los jubilados, siempre va a ser un aumento. Se discutió si va a ser más o menos, pero siempre va a ser un aumento.
Por eso, señor presidente, me parece que en esta nueva situación económica y financiera mundial, nuestro país tiene una gran oportunidad. Incluso, creo que era necesario un cambio de orden económico en el mundo. En ese sentido, no coincido con lo manifestado por el senador Samuel Cabanchick. Yo no envidio ni respeto lo que hicieron los legisladores estadounidenses, ni los republicanos ni los demócratas. Si hubieran actuado como diputados, defendiendo verdaderamente a todos los estadounidenses pobres, no hubiesen permitido que se eliminaran todos los controles al sistema financiero que se estableció luego de la crisis del 30 y que ellos fueron eliminando de una u otra manera. No merecen mi respeto. Unos y otros son tan responsables de la crisis como el propio Bush.
Sin embargo, en esta nueva oportunidad que tiene el mundo no poderoso, es necesario que nosotros cambiemos la lógica de hacer política y que, en algún momento, ayudemos al gobierno a que termine su mandato, aun con sus propios errores. Por lo tanto, ganémosle con propuestas mejores, pero no intentemos destruirlo para poder ganar una elección.
.

El partido del campo abandonó el diálogo institucional con el gobierno y lanzó otro lockout.

Como en marzo, anunciaron medidas que supuestamente no perjudicarán a la población ni a otros sectores de la economía, pero es factible que veamos cortes de ruta, de los cuales la mesa de enlace responsabilizará a los “autoconvocados” y seguramente habrá aumentos oportunistas de precios, lo que será una nueva experiencia del programa desestabilizador.
El nuevo lockout no despierta mayor simpatía, sin embargo los medios de comunicación comenzaron a calentar el ambiente, tomando cierta distancia que se achicará según el pulso de la protesta y es de esperar que se vuelque abiertamente a favor del sector.
La excusa esta vez es por la sequía y la demanda de subsidios del estado. Una expresión más del capitalismo berreta que privatiza las ganacias y socializa las pérdidas. También reclaman por la baja de los precios internacionales de los commodities provocada por la crisis internacional, después de rechazar el esquema de movilidad que acompañaba las variaciones de precios. Como en marzo, el reclamo viene con una dosis de mentira. Biolcatti señaló que los costos aumentaron por estar ligados a los precios del petroleo, cuando el crudo bajó a 100 dólares.
Estamos peor que marzo dicen. Y para algunos quizás sea cierto, lo que demuestra la naturaleza política del lockout anterior que buscó debilitar al gobierno y no buscar soluciones para todo el sector. De manera que este nuevo lockout se explica porque la Sociedad Rural "se lo debe" a la Federación Agraria, perdedora por el rechazo del proyecto de movilidad y subsidios para los pequeños y medianos productores. Pero como en marzo, en lugar de buscar alternativas institucionales, ponen de rehen al conjunto de la sociedad en una nueva avanzada política contra el gobierno.
Pero nosotros estamos mejor preparados que en marzo para enfrentarlos.






Retomando el caso “de la valija”

Durante dos semanas hemos escuchado las desopilantes versiones de Antonini sobre el origen y destino de su valija en el juicio contra sus socios en Maimi. A medida que ampliaba su declaración fue variando su versión sobre los hechos. A pesar de ello, los diarios opositores toman sus dichos como verdades absolutas llegando incluso a justificar sus contradicciones, tal como hizo el corresponsal de TN, Horacio Masaccesi quien atribuye la confusión a las supuestas dificultades de Antonini con el idioma, el miedo por declarar y la precaución por no involucrarse.
Pero después de la declaración ¿que quedó en claro? Muy poco.
Veamos algunos de los dichos de Antonini que muestran los embrollos y contradicciones de su versión:
¿De quien era la valija? Primero dijo que era suya, después de “alguien del Avión”, despues de Uberti y luego de Pdvsa. Sin embargo, Telpuk, la funcionaria de la PSA ratifico desde el primer momento que Antonini dijo espontáneamente que él era el dueño de la valija “El se hizo responsable desde el primer momento; no dudó, no dijo que el dueño se fue ni nada. Estaba muy tranquilo desde el primer momento y dijo que él era el dueño”.
Telpuk declarará en Miami y ya fue apretada por el enviado de TN, para que tenga cuidado porque puede ser procesada por falso testimonio.

¿Antonini sabía que contenía la valija? Antonini declaró que no conocía su contenido, pero al momento de scaneo del equipaje y ante la pregunta de la funcionaria sobre su contenido dijo primero que contenía libros, luego, papeles, y finalmente 60.000 dólares. ¿Si alguien desconoce el contenido de la valija, no sería más natural que responda “ropa y efectos personales”?

¿Había otra valijas con dinero? Telpuk dijo que revisó todas las valijas pero no puede asegurar que hayan pasado valijas sin revisar porque ella no subió al avión para verificar si allí quedó algo de equipaje y porque algún pasajero podría haber pasado, por un pasillo contiguo, paralelo, con alguna valija. De todas maneras dio a entender que sería equipaje de mano.
Sin embargo Antonini declaró que existían valijas con 4,2 millones primero, 5 millones despues y se plantó finalmente en 6 millones. Tomemos la segunda versión. Cinco millones. Es decir, una valija con cinco millones de dólares que pesa 50 kilos -en billetes de 100- con un volumen equivalente a 20 resmas de papel. Por lo cual es poco probable que por ejemplo. Uberti haya arrastrado culo para adelante tremendo valijón por la entrada común al desembarque sin que nadie lo haya visto.

La carta como prueba documental: Resulta increible que se pretenda ameritar la veracidad de la historia de Antonini por medio de una carta redactada por el FBI, a nombre del propio Antonini Wilson, con destino a Hugo Chavez pidiendole 2 millones a cambio de su silecio. Una verdadera pavada.

La libreta de Durán : El fiscal pidió incorporar como evidencia una libreta que supuestamente pertenece al acusado. El anotador, que al parecer se le cayó a Durán en un encuentro con Antonini, enumeraba algunos temas centrales del affaire. “De dónde salió el dinero: Pdvsa. Dos maletas: 6 millones de dólares”. “Para qué era: campaña”. Me queda la duda si Durán es algo así como Funes el memorioso. ¿Acaso necesitaba escribir los datos centrales de un delito que lo involucraba y encima justo se le cayo la libreta cuando estaba con Antonini?
Igualmente nadie hasta ahora explicó porqué si el dinero era de Venezuela para la campaña de Cristina no se ingresó dos días después en los aviones presidenciales de Hugo Chavez, en vez de que la traiga en mano un ciudadano norteamericano con residencia en Miami.

Soborno en Aeroparque: En sus últimas declaraciones involucró a funcionarios de la aduana y la policía aeronautica argentina por coimas. Cuando en la causa argentina un funcionario de la aduana desliza que fue el propio Antonini quien insinuó un arreglo. También que fue el propio Uzcátegui, quien comenzó a repartir dinero. Antonini contó que a él le “metió” 3.000 dólares en un pequeño maletín que llevaba encima sin que se de cuenta. Y los encontró unos días depués.

Estas son solo algunas de las versiones de la historia. Lo vergonzoso es que el periodismo opositor tome como cierta esta historia sin siquiera contrastarla ni con las declaraciones en la causa argentina ni siquiera con el sentido común. Por el contrario toman como cierto todo lo que dice antonini wilson.
Pero peor es que la oposición política utilice estas declaraciones truchas no ya en reportajes en el programa de Tenenbaum, sino en un acto de importancia institucional como es el Informe del Jefe de Gabinete de Ministros en la Cámara de Diputados. Demostrando una vez más el pobre nivel de una oposición empeñada en actitudes electoralistas y con la agenda puesta por el poder mediático.
En algún momento alguna evidencia tendremos sobre este asunto y no será una buena noticia para ellos.

Riesgo país

Según el índice que elabora JP Morgan, el riesgo país aumentó de 924 a 949 puntos. Este dato brindado por la calificadora parece una cargada en el actual contexto de desastre de la banca de inversión en estados Unidos y otros países del primer mundo.
Pero tiene una explicación: Recordemos que este índice mide la diferencia entre la tasa de interés implícita de un título de deuda argentino y uno similar estadounidense. Por lo cual la suba se explica por la compra masiva de títulos públicos estadounidenses causada por el desastre financiero haciendo subir su valor y bajando su tasa de interés implícita, aumentando así la diferencia con los títulos argentinos.
Los gringos y sus lacayos nacionales no escarmientan, los mean y nos dicen que llueve.

El gobierno anuncia un nuevo programa de vivienda

Se trata del programa Federal de Financiamiento habitacional “Casa propia” que consiste en una línea de créditos subsidiados para la compra de viviendas nuevas de no menos de 70 metros cuadrados y con un valor máximo de 210 mil pesos a quienes tienen ingresos superiores a los límites para calificar a los planes de vivienda sociales pero no les alcanza para acceder al crédito bancario.
El programa contempla el aporte de las centrales de trabajadores (la CGT y la CTA), las provincias, el Ministerio de Planificación y el BNA, con el objetivo de aumentar la oferta de viviendas disponibles, creando nuevas fuentes de empleo.
Funcionará de la siguiente manera: Los gremios, explicó la titular del BNA, "llevarán sus proyectos a los Institutos Provinciales de la Vivienda, que después de calificarlos los elevarán a la Subsecretaría de Vivienda de la Nación". Luego, "la provincia adjudicará la obra a una empresa constructora" y en el período de construcción los trabajadores hacen un ahorro de 10% del costo de la vivienda. "Las provincias subsidiarán otro 10% y el BNA financiará el 80% restante a 20 años de plazo y una tasa de interés inicial de 14,8%, que hoy es la más baja del mercado para créditos hipotecarios", añadió la funcionaria.
No obstante, aclaró que la cuota nunca superará el 30% del ingreso familiar del trabajador, pero como los ingresos aumentan, la cuota también se elevará y el subsidio se irá reduciendo, aunque como muchos trabajadores no llegarán a la cuota requerida porque estarán en el límite de los 3.500 pesos mensuales de ingreso mínimo, "las provincias los subsidiarán a través de un fondo que se nutre del recupero de todos los planes de vivienda social que tienen". Aún así, “si el subsidio no llega a alcanzar, el Estado nacional se compromete a generar una partida presupuestaria para complementar el subsidio provincial"
Si bien el programa incluirá también a la Ciudad de Buenos Aires, ningún funcionario de la ciudad estuvo presente para firmar el convenio. Quizás Macri nos sorprenda con algun plan de vivienda social para la clase media porteña en estos días ... ¿ O lo tenemos que hacer todo nosotros ?

El neoliberalismo está de luto


Posteo un interesante artículo del 6 de agosto pasado en el diario “Lajornada” de México donde adelantaba la crisis económica y financiera en los Estados Unidos y la falsificación de sus datos económicos.
¡EU sin contabilidad! Por Alfredo Jalife-Rahme
El emperador estadunidense se quedó desnudo y no puede ocultar más su inmundicia contable, de tintes escatológicos (en el doble sentido de la palabra), de sus “cuentas invisibles! (“off-balance sheet”) en sus paraísos fiscales (“off-shore”), producto de la desregulación financiera.
Este es justamente el principal problema de la grave crisis crediticia: EU no puede exhibir la patética realidad de la contabilidad de su sistema financiero a riesgo de su suicidio. ¡Ni la clepto-kakistocracia (el hurtador gobierno de los peores) del neoliberalismo bananero mexicano llegó tan lejos!
EU perdió la seriedad que le incumbe a una potencia que aspira al dominio global y, según The Financial Times (30.07.08), su Consejo de Estandarización Financiera Contable (FASB, por sus siglas en inglés) concedió un año más de gracia a los insolventes bancos para reportar sus pérdidas ocultas en el “Nivel 3” del orden de 5 millones de millones de dólares (trillones en anglosajón), que equivalen a 36 por ciento de su PIB y a más de 5 veces al de México.
Si se hicieran efectivas las reglas de transparencia que propuso el mismo FASB –hechas a la medida del tramposo sistema anglosajón, dizque para armonizar las reglas de los “principios de contabilidad generalmente aceptados” (GAAP, por sus siglas en inglés)–, pues emergería en forma diáfana la insolvencia financiera del neoliberalismo de EU.
En la plenitud de su poderío global, EU se dio el lujo de imponer unilateralmente su sistema de falsificación de datos económicos, como demuestra persuasivamente Kevin Phillips (KP) en su impactante libro Dinero sucio: finanzas implacables, política fracasada y la crisis global del capitalismo estadunidense, que revela el engaño de las estadísticas económicas y financieras pre y posneoliberales.
KP, anterior asesor de Richard Nixon y el promotor de su “estrategia sureña” que empujó al Partido Republicano a la extrema derecha populista, afirma que la corrupción de los datos económicos forman parte de las contradicciones profundas de EU con el capitalismo global: exigidos por la concupiscencia de su plutocracia que abandonó sus reformas sociales de más de tres décadas con el objetivo de embarcarse en una “guerra unilateral de clases”, que desembocó en una transferencia de riqueza sin precedente de la población laboral a una diminuta elite gobernante que opera el axioma parasitario de “privatización de las ganancias y socialización de las pérdidas”.
Con todo nuestro respeto a las lúcidas críticas de KP, nadie aborda que esta situación aberrante ha sido posible gracias al paraguas militar que deberá ser motivo tanto del mayor escrutinio ciudadano como de una creciente democratización interna de las fuerzas armadas ¿Qué sería de cualquier plutocracia, por más poderosa que fuere, sin su paraguas militar doméstico y foráneo?
La degeneración economicista y su falsificación de datos han hecho posible la perdurabilidad de la plutocracia, una de cuyas consecuencias ha sido la disminución en 70 por ciento del presupuesto del seguro social, según KP.
Las tasas artificialmente bajas del desempleo y la pobreza (ambas dos veces mayores en realidad) han ayudado a comprimir las condiciones sociales y los parámetros de vida decente que pone en tela de juicio la axiología del modelo anglosajón.
KP se centra en tres medidas: el índice de precios al consumidor (IPC), el PIB trimestral y la tasa de desempleo mensual.
Todos los datos provistos oficialmente y difundidos profusamente han sido pura ficción. El desempleo real en EU se ha ubicado entre 9 y 12 por ciento, y no el 5 por ciento proclamado. La inflación ha oscilado entre 7 y 10 por ciento, y no el 2 y 3 por ciento difundidos. El crecimiento económico real ha sido de un magro uno por ciento, y no 4 por ciento decretado.
Ahora KP ilustra que la corrupción de las estadísticas oficiales de EU datan de 50 años atrás.
John F. Kennedy inició los cambios en la medición del desempleo: los expulsados en la industria del acero y el sector automotriz cesaron de ser considerados como desempleados al ser insertados en la nueva categoría de “empleados desalentados (sic)”.
Para encubrir el creciente déficit presupuestal, Lyndon Johnson aplicó el concepto de “presupuesto unificado”, que combinaba el “seguro social” a otros gastos.
Con Nixon, Arthur Burns, gobernador de la Reserva Federal, inventó la “inflación básica” (“core inflation”) que excluye los alimentos y la energía considerados “volátiles” ¡Así nunca va a existir inflación!
Con Reagan se suprimió a la vivienda del IPC mediante la medición peregrina de la “renta equivalente del propietario” para disminuir en forma artificial el costo inmobiliario. Peor aún: Reagan incluyó al ejército como parte de la fuerza laboral, para abatir el desempleo.
Con Daddy Bush, su consejo de asesores económicos propuso el recálculo de la inflación mediante una mayor ponderación a los servicios y al menudeo, que implementó Clinton quien, con acrobacias contables “urbanas”, pretendió reducir el desempleo racial de los afroestadunidenses.
Durante dos generaciones, desde Kennedy hasta Baby Bush, los gobiernos y los economistas pre y posneoliberales intentaron combatir la inflación mediante triquiñuelas aritméticas. El problema no reside en la pertenencia partidista, sino en el sistema plutocrático consustancialmente corruptógeno.
El rebelde del Partido Republicano, KP, es muy severo con el gobierno Demócrata de Clinton, a quien critica sus tres otros “ajustes” al IPC: la “sustitución del producto” (v.gr la hamburguesa más barata sustituye al filete), la “ponderación geométrica” (los bienes y servicios que aumentan rápidamente sus costos son consumidos en menor cantidad, por lo que son ponderados a la baja), y el “ajuste hedónico” (la mejor calidad de algunos productos y servicios se traduce en una reducción de su costo efectivo).
Explaya que todas estas modificaciones manipuladas constituyen la Biblia de la Oficina de Estadísticas del Trabajo (BLS, por sus siglas en inglés).
Insatisfecho con la crítica demoledora de KP, Peters Daniels (PD) fustiga su ignorancia del crecimiento explosivo de la población carcelaria de EU en los recientes 30 años: 2.3 millones frente a una fuerza laboral de 153.1 millones, lo cual mantiene artificialmente baja la tasa de desempleo oficial; fulmina que el “ejercito y el sistema carcelario han reducido quizá (sic) al desempleo oficial en 2 por ciento” (WSWS; 2.06.08).
Queda así destrozado el mito de las asombrosas y “precisas” estadísticas del capitalismo anglosajón con las que nos engañaron durante medio siglo.