1 comentario:

  1. Carlos Norberto Mugrabi3/11/10 13:53

    Otra Muerte
    Para el pensar neurótico y unidimensional, sólo existe La muerte, como única y
    soberana.
    Pero, a no dudarlo: ¡Existen Las Muertes!
    En la dramática subjetiva, vale decir, en la existencia concreta de alguien, acontecen
    variados y heterogéneos modos de morir.
    Resumidamente, se puede morir de una manera boba –a imaginar por cada quién-; o
    bien, morir de un modo trascendente. Esto último sucede cuando la interrupción de la vida
    de alguien resulta coherente con la concepción ética o moral –por qué no- que se haya
    sustentado; en estos casos la muerte es una parte necesaria –paradójicamente- de la
    trama del deseo, en la vida del que fuere.
    Descubrir que la muerte hace a lo constitutivo del deseo equivale a afirmar que no hay
    una única muerte para todos sino la que vaya a ocurrir en cada quién.
    Leer con el deseo conduce al amor. Amor que se refiere no tanto a un sentimiento sino a
    una decisión.
    En este sentido, el amor es algo que se debe probar o demostrar, como el pago de un
    tributo o un impuesto; o la validez de una hipótesis.
    Un don de amor puede ser dar la vida.
    Entonces, perder la vida por una causa –concordemos o no con ella- equivale a dar dichas
    pruebas, requeribles en el proceso de amar.
    Los testimonios fueron más que suficientes para juzgar como
    trascendente la muerte de Néstor Carlos Kirchner: su salud personal no tuvo ningún
    privilegio respecto a cómo fueron concebidos por él los asuntos políticos; recibieron el
    mismo trato.

    Dr. Carlos Norberto Mugrabi

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